En septiembre conmemoramos el Día Mundial del Corazón, una fecha ideal para reconocer el trabajo incansable de este órgano vital: sus pulsaciones alcanzan las 100.000 diarias y logra distribuir más de 7.000 litros de sangre; garantizando la llegada de oxígeno y nutrientes a todas las células del organismo.
No obstante, la rutina diaria suele sobrecargarlo a causa de la tensión emocional y la falta de actividad física. Afortunadamente, nuestro corazón se destaca por su notable facultad de regeneración y funcionamiento eficiente al recibir los incentivos correctos.
Podemos brindarle fuerza mediante el entrenamiento físico como caminatas, natación o trayectos en bicicleta; además de una dieta equilibrada rica en ácidos omega 3 procedentes de semillas, frutos secos y pescado para equilibrar las grasas sanguíneas, y un descanso nocturno de 7 a 8 horas que logre disminuir las hormonas del estrés, normalizando el ritmo cardíaco y la tensión arterial.
Mantenerte activo según tus capacidades, elegir alimentos nutritivos y lograr un verdadero reposo nocturno constituyen las bases para resguardar tu sistema circulatorio. En el Día Mundial del Corazón, ten presente que velar por su buen estado asegura tu vitalidad y proyección hacia los próximos años.
